Siempre intento convencer a mis amigos de que soy antisocial, pero nada, no hay forma. Yo hasta los 18 era una niña reservada y tímida encerrada en su mundo de libros a la que le daba miedo la gente. De esa época (que son muchos años) se me quedó grabada la imagen de mí misma como una persona más bien antisocial. Sin embargo, luego fui cambiando, y hoy en día nadie se cree eso de que no soy sociable.
Como no soy nada sociable, claro, organizo quedadas varias e invito a desconocidos/as a mi casa. Este fin de semana ha sido especialmente representativo.
Los hechos
Empezó el viernes por la tarde, cuando llegaron a casa mi hermano pequeño y un amigo. Luego siguió la madrugada del viernes al sábado, cuando La luz y Flechita acabaron en mi casa tras el concierto de Depeche Mode. El sábado por la mañana, fui a la estación a recoger a Esel, y tras un paseíto por mi barrio feo con ella y por las calles bonitas de Sitges, ya todas juntas, subimos a casa a comer, donde no me pude lucir como cocinera, pero sí como "friki" que habla de diccionarios y de gente como "Pepe" Martínez de Sousa (para esto siempre es necesario otra "friki" que te siga la conversación, en este caso, La luz).
Ya por la tarde noche, fuimos a Bcn, donde tuvimos que dar a la Ricci unos minutos de cortesía, que dieron tiempo a que también apareciera por allí Yuyu. Paola Vaggio me envió un mensajito diciendo que estaba un poco triste y no sabía qué hacer, y la Ricci trato de convencerla de que se pasara, pero no tuvo éxito.
Ya todas (Yuyu, Esel, La luz, Flechita, la Ricci y yo misma) fuimos a Muebles Navarro siguiendo a la Ricci, que una vez allí (más maaaaja) nos invitó a todas. Luego la Ricci, que es una guía impagable, nos llevó a la Fonda de Escudellers, que es un sitio muy majo donde se come muy bien (aunque el tipo de la puerta da un poco de miedo).
Soidemersol nos esperaba en el She´s, al que la Ricci nos llevó corriendo por todo Bcn, porque ya se temía el enfado de su consorte por nuestra tardanza. Estuvimos allí un ratito, y después otra vez a correr Aribau abajo para no perder el bus a Sitges.
Una vez en casa, Esel, La luz y yo (Flechita se quedó allí mismo dormida en el sofá-cama) nos pusimos a hablar y hablar y hablar y no dieron las 8 y las 9 y las 10 y las 11, pero de la mañana! Esel tenía que llegar a comer a casa, así que la despedimos en el tren, y luego La luz, Flechita, mi hermano (no olvidemos que estaba por casa) y yo, después de descansar un rato nos fuimos a comer por ahí.
En mitad de la comida sonó mi teléfono, y era una argentina desconocida que quería conocerme... Bueno, me explico, hace unos días una amiga le dio mi teléfono a esta chica, por si pasaba por Sitges para que me llamara, porque por lo visto necesitaba un sitio donde quedarse un par de días. No había vuelto a saber de ella, y justo ayer me llama, porque estaba en Sitges de paseo con unos amigos, y aunque ya había resuelto lo del alojamiento, le apetecía conocerme. Así que nada, después de comer quedamos para el café con esta chica y otros dos amigos suyos, que me miraban un poco raro cuando les explique que a La luz y a Flechita también las había conocido ese mismo fin de semana. Y a todo esto, además, yo tenía una reunión de trabajo con el diseñador de la revista vía teléfono a las 5 de la tarde, y necesitaba estar delante de mi ordenador a esa hora. Así que fue un café relámpago, la argentina y sus amigos se quedaron en la cafetería, La luz y Flechi se volvieron a Tarragona, y yo a casa a trabajar... Y todo esto, sin haber dormido en toda la noche...
Me metí pronto en la cama porque estaba muy cansada con un finde tan ajetreado (pero genial, eso sí) y hoy me he levantado pronto, intentando encontrar un punto intermedio entre mochuelo y alondra.
La Ricci — hace 2 años y 29 meses
yuyu — hace 2 años y 29 meses
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Azena — hace 2 años y 29 meses