Esta noche ha sido bastante curiosa.
Una amiga nos había convocado para el "preestreno" de su documental. Lo pasaban en La 2 (sólo en Catalunya) a las 23.30, y ella lo "preeestrenaba" en vhs en el salón de su casa a las 21.00, con algunos de los que habían participado en él.
Mi hermano y yo llegamos tarde, a las 21.30, con dos bolsas de patatas, y un paquete de galletas de chocolate (de esas que venden en todas partes y no sólo en Irlanda), pero como todo el mundo también había llegado tarde no hubo ningún problema. Ahí acabé hablando de mi revista con una mujer interesantísima (aire intelectual, con clase y directora de cierta institución pública catalana) con la que no me importaría nada volver a quedar (me dio su tarjeta). Vimos el documental y hablamos de muchísimas cosas. Tanto hablamos, que mi hermano y yo perdimos el último tren a Sitges y salimos corriendo con la esperanza de llegar a tiempo del primer bus nocturno, pero no fue así.
Entonces, en la parada, nos pusimos a hablar con un chico ecuatoriano muy majo al que el N13 acababa de dejar en la calle porque le faltaban 30 ctms para completar el precio del billete. Cuando volvió a pasar el N13 (le prestamos esos céntimos) ya nos habíamos hecho amiguísimos, y mientras que se despedía de nosotros con apretón de manos a mi hermano y dos besos a mí, el N13 le cerró las puertas en las narices, y lo volvió a dejar en la calle... Nuestro autobús seguía sin llegar, así que estuvimos hablando mientras se acercaban a nosotros personajes de lo más variopintos que esperaban buses (o no): un chaval al que se le veía mal, con ganas de conversar, de lo que fuera, que se fue en el N14. Un yonki que nos intercambió unos poemas por unas monedas. Un viejecito que nos observaba atentamente y tartamudeaba al ser preguntado por los horarios del bus. Todos se sentaban a nuestro lado, y de una u otra forma se metían en nuestra conversación.
Finalmente llegó nuestro bus, nos despedimos de nuestro recién encontrado amigo, sin darnos nombres, ni teléfonos, ni mails... (aunque tentada estuve) y llegamos a casa muertos de sueño, pero con la sensación de encuentro, de amena conversación casual que convirtió una espera cualquiera en un tiempo más que aprovechado.
p.d: Y antes del preestreno, me he ido de compras...

Azena — hace 2 años y 29 meses
elena — hace 2 años y 29 meses
Lucecilla — hace 2 años y 29 meses