Que estos días ando un poco triste está claro. Que esta tristeza es por una ruptura, creo que los que no me conocéis en persona, ya os lo habéis imaginado. Los que me conocen en persona, ya saben cómo ha sido la historia, y saben que en una ruptura nunca hay una única responsable. Incluso se podría decir que no hay ninguna responsable. Hay historias que sería genial que funcionasen, pero que no funcionan. Historias en las que al final alguna de las dos partes es más valiente (ella) y admite que no podía ser, y en las que las dos partes se proponen transformar el amor (porque separarse no implica dejar de quererse) y empezar otra historia de amistad en la que seguramente se van a entender mucho mejor que como pareja.
Como este blog es mío, escribo lo que me da la gana, y evidentemente ella no se mete en lo que yo escribo. En su blog, lo mismo, ella escribe lo que le da gana, y yo tampoco me meto, más aún cuando NINGUNO de sus posts se refiere a esta historia.
Luego llegan comentarios ANÓNIMOS de gente que no nos conoce en persona (eso es claro) que hacen MUCHO DAÑO. Mucho más daño de lo que os podáis imaginar. Me remito a las leyes de la estupidez humana.
Para la gente que no nos conoce en persona: Ya que no puedo controlar cómo la gente que me lee interpreta mis palabras, pido por favor que se guarden esa interpretación para sus adentros.
Para la gente que nos conoce y que ha estado cerca, sin entremeterse: Gracias.
bea — hace 1 año y 23 meses
su — hace 1 año y 23 meses
Blueyes — hace 1 año y 23 meses
Chaika — hace 1 año y 23 meses
bitxo — hace 1 año y 23 meses
Sole — hace 1 año y 23 meses